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“Descansando con tu cuerpo mortal donde Francisco de Asís se despojó de todos los bienes terrenales, clamas con él al mundo que Jesús es toda nuestra alegría” (Mons. Sorrentino, Obispo de Asís)

Fr. Luis Andrés Cisternas Aguirre, OFM.

Inicio de una nueva devoción

En algunos se habrá despertado la legítima pregunta ¿Por qué Carlo Acutis en nuestra casa de jóvenes San Felipe de Jesús?. Y la respuesta es sencilla, un día del año 2019, los hermanos que conformábamos dicha fraternidad: Gonzalo Collipal, José Hernández y Luis Cisternas, conversábamos en la mesa sobre un joven italiano venerable que en la experiencia juvenil ESSO de nuestra casa, había sido propuesto como modelo de santidad para los jóvenes de hoy. Ahí mismo surge la idea de atrevernos a pedir una reliquia de primer grado, por lo interesante que podría ser tener un resto físico de un joven de nuestro tiempo que se dejó cautivar por Jesús. Y esto sería muy elocuente: un joven hablando a otros jóvenes sobre el seguimiento de Jesús.

 

De esta manera, el 21 de octubre del 2020 iniciamos las gestiones para solicitar una reliquia del nuevo Beato Carlo Acutis, quien había sido beatificado unos días atrás (el 10 de octubre del mismo año). El Hno. Gonzalo Collipal, encabezó las diligencias propias para este tipo de solicitudes, sin embargo, no tuvimos respuesta inmediata sobre nuestra petición. Pero continuamos insistiendo y el 29 de junio del 2021, recibimos positiva respuesta a nuestro propósito: acercar Carlo Acutis a los jóvenes chilenos. Desde esa fecha tuvimos que esperar hasta el mes de diciembre, para que un fraile la trajera directamente desde Italia.

 

Los preparativos para la recepción y entronización de la reliquia no se hicieron esperar. Distintos medios eclesiales y digitales comenzaron a cubrir y anunciar esta buena noticia para los católicos de esta parte del mundo; desde iglesia.cl hasta Vaticannews.va anunciaron el evento eclesial.  Y finalmente, el domingo 13 de marzo del 2022 celebramos la Eucaristía para recibir oficialmente la Primera Reliquia del Beato Carlo Acutis en Chile, obsequiada por Mons. Domenico Sorrentino, Obispo de Asís a nuestra casa de jóvenes franciscanos. Unos días después se inició la peregrinación de la reliquia por diferentes comunidades eclesiales, educativas, universitarias y diocesanas de nuestro país.

 

Carlo Acutis era un joven de alma franciscana

Para nadie era secreto que la ciudad de Asís, era para Carlo un lugar amado y uno de sus preferidos. Y esto no era casualidad, porque el santo de Asís, San Francisco, atraía e inspiraba su vida. Por esta misma razón, periódicamente visitaba esta ciudad con su familia, para recorrer una y otra vez el camino espiritual trazado por los pasos de Francisco y Clara, que fue conociendo y experimentando directamente hasta hacerlo un joven de alma franciscana. “Un franciscano sin sayal o hábito”, como lo acaba de expresar Mons. Domenico Sorrentino, Obispo de Asís, hace unos días atrás, a propósito de su última publicación: «Carlo Acutis tras las huellas de Francisco y Clara de Asís. Originales no fotocopias». Sorprendentemente hasta en esto quiso ser original, no ser fraile, pero vivir con “fidelidad creativa” la aventura franciscana y queriendo poner todas sus energías, tiempo y pasión, en lo único importante: la persona de Jesucristo. Francisco señala este horizonte esencial al decir que nuestra vida consiste en  “guardar el santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo…” (Rb 1), y por su parte, Carlo dirá que el proyecto de su vida es “Estar siempre unido a Jesús”.

 

El legado franciscano de la fraternidad y la minoridad, Carlo a su corta edad lo supo acoger y expresar con estas sencillas y profundas palabras: “No yo, sino Dios”. En el ayer de Francisco de Asís y en el hoy de Carlo Acutis, somos invitados más que nunca a renunciar al ídolo del egocentrismo e individualismo, que no nos permiten proyectar la mirada hacia Dios y a los hermanos, sino a acabarla en uno mismo. Cuando tenemos a  Dios en la vida siempre se abre la gran posibilidad de recuperar nuestra vocación humana más profunda: estar en relación. Carlo hizo de su vida ordinaria algo extraordinario, y por eso, no fue extraño encontrarlo siempre como un joven en relación: cultivando la cercanía con su cuidador Rajesh Mohur, siendo leal con sus amigos, buen compañero en el colegio, empático con la gente en situación de calle, y sobre todo siendo un hijo cariñoso con sus padres: Antonia Salzano y Andrea Acutis. En palabras franciscanas, Carlo vivió su corta vida vinculándose, es decir, viviendo la fraternidad.

 

No hay duda que su profunda vida eucarística es lo que más sobresale en Carlo, a tal punto de expresar que la hostia consagrada era su autopista directa hacia el cielo. Por eso, al contemplarlo como un joven asistiendo diariamente a la cena eucarística, y conmovido profundamente por la presencia sacramental del Señor, nos evoca la devoción de Francisco de Asís ante la humildad de Dios, que en la carta a toda la Orden dirigiéndose a los hermanos sacerdotes, expresa con gran conmoción, diciendo: “¡Oh admirable celsitud y asombrosa condescendencia! ¡Oh humildad sublime! ¡Oh sublimidad humilde, el Señor del universo, Dios e Hijo de Dios, de tal manera se humilla, que por nuestra salvación se esconde bajo una pequeña forma de pan! Vean, hermanos, la humildad de Dios y derramen ante él sus corazones (Sal 61,9)” (CtaO 27-28).

 

Esta continua adoración, celebración y alimentación con el cuerpo eucarístico de Cristo, fueron transformando el interior y los modos de Carlo, hasta convertirlo en un joven amigo y hermano de los pobres. Salía de la misa para seguir viviéndola en el tiempo que dedicaba a un mendigo de la calle. Cuando contaba con regalos o ahorros económicos, siempre buscaba la forma de compartir o beneficiar con estos bienes también a sus amigos de la calle. Y esos fueron precisamente los leprosos de su tiempo, quienes vagaban por las calles de la ciudad de Milán buscando comida, abrigo, pero sobre todo un corazón amigo con quien compartir. En esto nuevamente sobresale el alma franciscana de Carlo Acutis, practicando como hizo el santo de Asís, la misericordia con aquellos rostros actuales del Cristo pobre y crucificado.

 

La casa de Carlo Acutis en Chile

El 23 de mayo del 2024, la Santa Sede anunció la aprobación del segundo milagro de Carlo Acutis, a una joven costarricense llamada Valeria Valverde, que sufrió un traumatismo craneal producto de un accidente. Esta noticia tuvo un impacto mundial e inmediatamente noticieros y programas de televisión comenzaron a hablar del futuro santo Millenial Carlo Acutis. Nuestro país no fue la excepción y el 30 de mayo de ese mismo año, el profesor de historia eclesial Marcial Sánchez, mientras era entrevistado por el Matinal “Mucho gusto” de MEGA, sobre la vida y el legado del Ciberapóstol, menciona la existencia de la Primera reliquia llegada a Chile, custodiada en Casa de Jóvenes Franciscanos.

De esta manera, desde el 1 de junio en adelante, la devoción a Carlo en nuestra casa se incrementó significativamente, y comenzamos a convertirnos en lugar referencial de devoción a Carlo Acutis en Chile. Ya no solo comenzaron a llegar jóvenes sino peregrinos de distintas edades y procedencias. Y no hubo canal de televisión a nivel nacional que no llegará hasta el oratorio de nuestra casa (pasando por el Buenos días a todos de TVN, Tu día de Canal 13 y hasta el Contigo en la mañana de CHV) para grabar una nota y conversar sobre el fenómeno católico mundial del momento: Carlo Acutis. Fue significativo ver que en medio de las frecuentes noticias negativas Carlo se hizo un lugar en los canales de televisión, como buen ciberapóstol, para hacer presente buenas noticias, tales como: la esperanza, la fraternidad, la vida de fe y particularmente el amor de un Dios que nos ama tanto que ha querido hacerse alimento para nuestras almas, por medio de la Eucaristía.

 

Devoción

Con el ánimo de acompañar la considerable intensificación de devotos, desde el mes de junio del 2024, todos los 12 de cada mes la casa de jóvenes ha celebrado la Eucaristía como un modo de recordar a Carlo Acutis, de orar por sus devotos y de prepararnos para la canonización del próximo 27 de abril. Aunque diariamente la Reliquia de Carlo no deja de recibir devotos en el oratorio de la fraternidad San Felipe de Jesús, que custodia su reliquia, los 12 de cada mes son centenares los peregrinos que con fe llegan hasta nuestro Templo, convocados por Carlo para celebrar la Eucaristía.  Esta devoción que sigue y continuará creciendo es la que también nos motivó a querer sentir más cerca a nuestro amigo beato, y por ello, empezamos el proyecto de “La primera escultura de Carlo Acutis en Chile”. En estos momentos la imagen se encuentra en una etapa avanzada, según nos comenta el escultor Oscar Sánchez, para luego entronizarla en nuestro templo, en una fecha por determinar.

 

Jubileo y Canonización de Carlo Acutis

Los humildes pero fundamentales rasgos de la vida de Carlo, que nos ayudan a conectarnos aún más con el legado franciscano, han ido quedando con el tiempo impresos en el corazón de algunos jóvenes que son parte de nuestra casa. Esto nos motivó a decidirnos viajar hasta Roma, Italia, como Peregrinos de la Esperanza, y participar del Jubileo de los Adolescentes en donde Carlo Acutis será Canonizado por el Papa Francisco. Asimismo, también será una oportunidad para celebrar los 800 años de la composición del Cántico de las Criaturas, compuesto por San Francisco en la Capilla de San Damián, que visitaremos como delegación de la Casa de Jóvenes. Todo esto me hace pensar que junto con Francisco y Clara de Asís, nuestros principales inspiradores, amigos y patronos, hoy también Carlo Acutis es uno de ellos. San Carlo Acutis ¡Ruega por nosotros!